
Si algo aprendí luego de mi primera clase de locución con Frank Carreño, director de Voces de Marca (la universidad de la voz) es que como locutor puedo trabajar desde cualquier parte, para cualquier parte del mundo. Esto fue un poco dificil de entender para mí, tomando en cuenta que nací en un pequeño pueblo de Venezuela llamado Zaraza, en donde la locución solo se trata de hablar en una emisora de radio y ya. Pensar mas allá de eso era casi un utopía. Y por supuesto cuando comentaba lo que se puede hacer desde un home studio, era casi una película de ciencia ficción. Gracias a Dios las cosas han cambiado y ahora se entiende más este maravilloso mundo de la locución online en mi amada Zaraza.
Hago toda esta introducción, porque luego de haber realizado varios trabajos para clientes dentro y fuera de Venezuela, decidí tener mi propio sitio web para ofrecer mi trabajo como locutor y para compartir la mucha o poca experiencia que tengo (todo depende del ángulo en que se mire) sabiendo que hay muchas personas que quieren hacer lo mismo y no se atreven por miedo, vergüenza o que se yo. Con todo y dudas, me lancé a vivir esta experiencia que sé, inspirará a otros colegas a hacer lo mismo.
Recuerdo como si fuera ayer esa primera clase con Frank, en donde me dió una clara enseñanza «debemos derrumbar los ranchos mentales» ¡Cuanta razón tuvo en ese momento!
Creo que si no hubiera conocido a Frank y a Lucia, posiblemente todavía estaría pensando que la locución es solo trabajar en una emisora de radio, en algunos casos recibiendo pagos paupérrimos por una gran labor, pero con poco reconocimiento interno. Un gran trabajo que muchos gerentes saben que se hace, pero que no están dispuestos a pagar bien por ello.
Pero claro, cuando uno averigua que es mas o menos bueno para esto, se da cuenta de que en algún momento luego de muuuucha capacitación, las oportunidades llegan. Ese fue el papel fundamental que Voces de Marca jugó en mi vida. Me prepararon, me capacitaron, me entrenaron, hasta que poco a poco las oportunidades fueron llegando.
Por eso lo primero que quiero decirte en este blog es ¡PREPÁRATE! Léelo bien ¡PRE-PÁ-RA-TE! No sé si con Frank Carreño, o Lucía Tovar, o Maythe Guedes o Héctor Indriago, o José Manuel Vieira, o Maria José Estevez, o Antonio Delli, o Elvis Castillo, o Aura Caamaño, o Daniella Martínez u Omar Rodríguez (todos ellos, entre otros, me hicieron el honor de darme consejos en algún momento) o cualquier otra persona a la que admires. Búscale, contáctale, busca la manera de tener una conversación con ellos y cuéntales tu inquietud. Hasta yo estoy a tu orden (claro, jamás con el atino de todos los profesionales ya mencionados, pero igual cuentas conmigo) Estoy seguro que no se negarán a responder un par de preguntas. Y si quieres profundizar en tu formación invierte en ella. Matricúlate en alguno de los cursos de Voces de Marca (tienen muchos y todos muy buenos) o el que yo mismo ofrezco para principiantes.
Aprendí con ellos que debemos aprender a perderle el miedo al ridículo. Escuché a Frank en su audiolibro diciendo lo siguiente:
«No pienses en el ridículo, piensa en cuanto te va a producir esa caracterización o esa entonación que estás haciendo. Hay millones de personas que no son capaces de hacerlo y te admiraran por eso y tu cobraras por hacerlo, total hay quien hace el ridículo y no cobra nada. Así que agarra el texto y devóralo, ponle todo, suda mientras lo interpretas, llega a tus escuchas, hazlos reír, llorar, conmuévelos; ellos te lo reconocerán y te valoraran por eso»
Todavía me cuesta hacerlo pero me animo a decirte lo mismo: ¡Piérdele el miedo al ridículo! Yo poco a poco lo estoy logrando.
Seguramente te estás preguntando: «¿por qué éste le dedica este primer post a Voces de Marca? Porque si no hubiera sido por ellos, todavía tendría mi rancho mental de dos pisos en la cabeza y jamás se me hubiera ocurrido tomar la iniciativa de tener mi home studio, mi propia pagina web de locutor y mucho menos escribir en este blog.
¡Gracias Voces de Marca!
Gracias a ustedes le estoy gritando al mundo que
